viernes, 31 de mayo de 2019

Depresión e ideas suicidas

La depresión es según la Organización Mundial de la Salud la principal causa de incapacidad en el mundo, este trastorno emocional repercute plenamente en nuestro estado de ánimo y es el origen de muchos dolores y enfermedades.
Es un trastorno emocional complejo que se  manifiesta a través de diferentes síntomas que afectan a todos los ámbitos de nuestra vida, desde lo personal, familiar, laboral y social  pues crea una gran tristeza interna y se pierden las ganas de vivir.
La persona deprimida se encierra en su mundo y no encuentra el placer en las cosas que realizan ni tienen ilusión   por nada por lo que tiende a aislarse y evitar el contacto con los demás.
De hecho la depresión es como estar en el interior de un pozo, el terapeuta debe ser consciente de eso y para ayudarle a subir, ay que tirarle una cuerda, no bajar al pozo a consolarla. Los seres  humanos estamos tan centrados en nosotros mismos que creemos que el mundo gira alrededor nuestro olvidando que somos un grano de arena en la inmensidad del desierto y cuando nos dejamos arrastrar por estados depresivos distorsionamos la realidad viéndolo todo de color negro.



En la depresión existe  un exceso de pasado que no se ha sabido gestionar por lo que la persona se  siente al límite de sus fuerzas por la gran cantidad de conflictos pendientes que les superan.
La gravedad de su estado está relacionada con la intensidad que viva estos problemas,  la escasez de recursos para afrontarlos y las carencias y abandonos que tubo siendo niño. 
El depresivo generalmente no quiere ayuda y se recrea en su enorme tristeza pensando que no vale nada y con sentimientos de culpabilidad.
 Algunos tipos de  personalidad tienen más predisposición a sufrir estados  depresivos como por ejemplo las personas que tienen mucho estrés, las que son muy exigentes, las que no saben gestionar sus emociones, una baja autoestima y las que se aíslan de la gente.

La depresión debilita el sistema inmunológico y  nos baja las defensas haciéndonos propensos a sufrir más enfermedades.


 Los síntomas que revelan su presencia son:
·        La aparición de un estado emocional negativo: tristeza, ansiedad  o  pesimismo.
·        La disminución de la energía y vitalidad.
·        La ausencia de interés y  motivación por realizar actividades.
·        Reducción de concentración y memoria.
·        Alteraciones en el sueño.
·        Pensamientos suicidas.

 Es necesario por tanto fluir  para  poder expresar lo que sentimos   en nuestro interior liberando nuestra energía emocional.
Es fundamental efectuar un cambio interno, en el modo de ver las cosas, cuando cambias la forma de ver las cosas, las cosas que ves cambian.


La depresión dependiendo de si origen podemos clasificarla en endógena y exógena.

Depresión endógena
No tiene una causa ni motivos que la origine pues no aparece nada en su vida que pueda justificar el estado en el que se encuentra. El origen real hay que buscarle dentro de la persona pues es ella quien le produce. Algunas veces  la persona cuando se encuentra en este estado  no sabe explicar  la causa de su tristeza porque la desconocen y tienden a aislarse o se niegan a pedir ayuda.
Cuando se le pregunta a la persona dice que la padece desde siempre, pues no encuentra los motivos concretos de su malestar ni a tenido experiencia que la desencadenen. A estos enfermos les invade una tristeza y melancolía desproporcionadas y se sienten incapaces de reaccionar emocionalmente. Generalmente es la más grave pudiendo llegar ideas suicidas.



Puede estar causada por un desequilibrio bioquímico en nuestro cerebro principalmente en los neurotransmisores serotonina, noradrenalina, norepinefrina  y la dopamina. Hay estudios que demuestran la relación entre la disminución de serotonina y la tendencia al suicidio


Su origen en algunos casos puede ser de herencia transgeneracional por alguna conexión emocional con algún  antepasado que ha sufrido un fuerte  dramas emocional o un duelo no realizado.


En este tipo de depresión suele ser muy frecuente además de las típicas como perdida de interés, cansancio físico y angustia .
Los síntomas de la depresión endógena son mas severos y perjudiciales

A pesar de que ambos tipos de depresión (reactiva y endógena) comparten en mayor medida la sintomatología, también existen diferencias. Las depresiones endógenas tienen mayor sintomatología vegetativa, por ejemplo, taquicardia.

Los síntomas son más graves, con mayor probabilidad de pensamientos suicidas. Además en la mayoría de los casos es posible identificar una variación estacional de los síntomas y un despertar temprano.


Síntomas de la depresión endógena
•Sentimientos de inhibición.
•Incapacidad para enfrentarse al futuro.
•Falta total de esperanza.
•Pérdida de interés por cosas con las que antes se disfrutaba.
•Pérdida del apetito.
•Pérdida de peso.
•Se sienten peor por la mañana.
•Cansancio.
•Problemas de sueño.

La terapia Emocional aplicada  por un terapeuta experto es de gran ayuda. Información sin Compromiso. Tfno 669 236182


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