Es un trastorno emocional complejo que se manifiesta a través de diferentes síntomas que
afectan a todos los ámbitos de nuestra vida, desde lo personal, familiar,
laboral y social pues crea una gran
tristeza interna y se pierden las ganas de vivir.
La persona deprimida se encierra en su mundo y no encuentra
el placer en las cosas que realizan ni tienen ilusión por nada por lo que tiende a aislarse y evitar
el contacto con los demás.
De hecho la depresión es como estar en el interior de un
pozo, el terapeuta debe ser consciente de eso y para ayudarle a subir, ay que
tirarle una cuerda, no bajar al pozo a consolarla. Los seres humanos estamos tan centrados en nosotros
mismos que creemos que el mundo gira alrededor nuestro olvidando que somos un
grano de arena en la inmensidad del desierto y cuando nos dejamos arrastrar por
estados depresivos distorsionamos la realidad viéndolo todo de color negro.
En la depresión existe un exceso de pasado que no se ha sabido
gestionar por lo que la persona se
siente al límite de sus fuerzas por la gran cantidad de conflictos
pendientes que les superan.
La gravedad de su estado está relacionada con la
intensidad que viva estos problemas, la
escasez de recursos para afrontarlos y las carencias y abandonos que tubo
siendo niño.
El depresivo generalmente no quiere ayuda y se recrea en
su enorme tristeza pensando que no vale nada y con sentimientos de culpabilidad.
Algunos tipos
de personalidad tienen más predisposición
a sufrir estados depresivos como por
ejemplo las personas que tienen mucho estrés, las que son muy exigentes, las
que no saben gestionar sus emociones, una baja autoestima y las que se aíslan
de la gente.
La depresión debilita el sistema inmunológico y nos baja las defensas haciéndonos propensos a
sufrir más enfermedades.
Los síntomas que revelan su presencia son:
·
La aparición de un estado emocional negativo:
tristeza, ansiedad o pesimismo.
·
La disminución de la energía y vitalidad.
·
La ausencia de interés y motivación por realizar actividades.
·
Reducción de concentración y memoria.
·
Alteraciones en el sueño.
·
Pensamientos suicidas.
Es necesario por tanto fluir para
poder expresar lo que sentimos
en nuestro interior liberando nuestra energía emocional.
Es fundamental efectuar un cambio interno, en el modo de
ver las cosas, cuando cambias la forma de ver las cosas, las cosas que ves
cambian.
La depresión dependiendo de si origen podemos
clasificarla en endógena y exógena.
Depresión endógena
No tiene una causa ni motivos que la origine pues no
aparece nada en su vida que pueda justificar el estado en el que se encuentra.
El origen real hay que buscarle dentro de la persona pues es ella quien le
produce. Algunas veces la
persona cuando se encuentra en este estado
no sabe explicar la causa de su
tristeza porque la desconocen y tienden a aislarse o se niegan a pedir ayuda.
Cuando se le pregunta a la persona dice que la padece
desde siempre, pues no encuentra los motivos concretos de su malestar ni a tenido
experiencia que la desencadenen. A estos enfermos les invade
una tristeza y melancolía desproporcionadas y se sienten incapaces de
reaccionar emocionalmente. Generalmente es la más grave pudiendo llegar ideas
suicidas.
Puede estar causada por un desequilibrio bioquímico en
nuestro cerebro principalmente en los neurotransmisores serotonina, noradrenalina,
norepinefrina y la dopamina. Hay
estudios que demuestran la relación entre la disminución de serotonina y la
tendencia al suicidio
Su origen en algunos casos puede ser de herencia transgeneracional
por alguna conexión emocional con algún antepasado
que ha sufrido un fuerte dramas
emocional o un duelo no realizado.
En este tipo de depresión suele ser muy frecuente además
de las típicas como perdida de interés, cansancio físico y angustia .
Los síntomas de la depresión endógena son mas severos y
perjudiciales
A pesar de que ambos tipos de depresión (reactiva y
endógena) comparten en mayor medida la sintomatología, también existen
diferencias. Las depresiones endógenas tienen mayor sintomatología vegetativa,
por ejemplo, taquicardia.
Los síntomas son más graves, con mayor probabilidad de
pensamientos suicidas. Además en la mayoría de los casos es posible identificar
una variación estacional de los síntomas y un despertar temprano.
Síntomas de la depresión endógena
•Sentimientos de inhibición.
•Incapacidad para enfrentarse al futuro.
•Falta total de esperanza.
•Pérdida de interés por cosas con las que antes se
disfrutaba.
•Pérdida del apetito.
•Pérdida de peso.
•Se sienten peor por la mañana.
•Cansancio.
•Problemas de sueño.
La terapia Emocional aplicada por un terapeuta experto es de gran ayuda. Información sin Compromiso. Tfno 669 236182
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